Una simpática dama de la tercera edad decidió regalarse para su cumpleaños una noche en uno de los hoteles más caros de su ciudad. Cuando a la mañana siguiente se acercó a pagar la cuenta, el recepcionista le entregó una factura de... ¡350 dólares! Ella explotó de ira y exigió saber por qué la cuenta era tan alta. - Es un buen hotel pero las habitaciones sin duda no valen 350 dólares por pasar una noche y sin desayuno. El empleado le dijo que us$ 350.- era la "tarifa estándar", por lo que ella insistió en hablar con el gerente. El gerente apareció y advertido por el empleado de recepción anunció: - El hotel tiene una piscina de tamaño olímpico y un gran centro de conferencias, que están disponibles para su uso. - Pero yo no los usé - dijo. - Bueno, ellos están aquí, y usted pudo usarlos - explicó el gerente. Luego pasó a explicar que ella también podría haber visto uno de los espectáculos internacionales del hotel por l...
Un poco de humor hace muy bien