Yo no tengo nada contra el matrinionio; de hecho, cuando nací mis padres estaban casados y ni me enfadé ni les dije nada. Pero tengo un problema con eso de vivir en pareja: ¡soy alérgico al compromiso! Porque al fin y al cabo, ¿para qué sirve el compromiso? ¡Para tener derecho a enfadarse! Porque mientras sois amigos todo va bien. Llegas tarde a recoger a una amiga, y la tía no se enfada, no tiene derecho, sólo sois amigos. Pero en cuanto te comprometes, ¡hala, broncas a todas horas Llegas tarde a recogerla, llamas al telefonillo: -¿Qué quieres? -Que estoy aquí abajo... -¿Has visto qué hora es? -Sí, pero es que... -¡Ni es que, ni asco! ¡La próxima vez, si vas a venir tan tarde, déjalo! Y tú a tragar, como estas comprometido... Lo que pasa es que, claro, tú conoces a una chica, te cae bien, es guapa... y como parece que no lleva malas intenciones, te olvidas y decides salir con ella. Al principio no hay problema, pero de p...