Un conejito peludo estaba haciendo sus necesidades matinales cuando mira para un lado y ve un enorme oso haciendo lo mismo. El oso lo mira y le dice:
- Oye, conejito, ¿a vos no se te cae el pelo?
El conejito, vanidoso e indignado, responde:
- De ninguna manera, vengo de un linaje real, mi piel es suave como la caricia del viento...
Entonces el oso agarró al conejito y se limpió el culo con él.
MORALEJA: Cuidado con las respuestas precipitadas. Piense bien en las posibles
consecuencias antes de responder.
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